Tú, Otro, mi caricatura, mi modelo, los dos. (Paul Valéry)

lunes, 6 de febrero de 2012

(Dicho sea entre paréntesis)







En todo caso no crean que el otro yo resulta muy distinto del otro yo.



***







Y no es que me importe un bledo pero quiero que sepas que mis ilusiones acerca de lo nuestro empezaron a desvanecerse tiempo antes de conocernos. Unos quince colores, hacia atrás.








***








La luz del sol se extinguía, la tarde comenzaba a desvanecerse…las tripas no parecían funcionarme bien…me daban ganas de vomitar…como de costumbre el sol se escabulló de forma lamentable…aunque de de todas maneras nadie lo miraba…me arrodillé sobre la alfombra y entrecerré los ojos…algo se agitó dentro de mí…creo que sufrí un breve ataque de hipo…y más tarde solo recuerdo balanceos en la oscuridad, y mareos, y algunas bofetadas, no diría que anómalas pero sí innecesariamente enérgicas, y euforia y locura…y luego nada. Este es todo el material que recoge mi memoria, excepción hecha de la súbita aparición de una profusa bandada de arrugadas fotos en blanco y negro, todas ellas hábilmente desenfocadas y reproduciendo un único motivo: la lluvia y su olor.









***



¿Tratar de comprender un amor no correspondido es una forma de alimentarlo?



***








-Piensas que es un error –me dijo-, ¿me equivoco?
-Dos veces – balbucí.









***








No afirma, no niega; no avanza, no retrocede; no es algo, no es nada. Es indiscernible. Inmóvil. Es una imposibilidad. Tampoco es invencible.



***








Frente a un muro ciego, se paciente, mantente mudo. Y las manitas quietas, permítele que se deshilache solo.



***







Un personaje plano, liso, desprovisto de textura; sin anverso ni reverso pero que las ha paladeado de todos los colores. Empieza desde cero, y vuelve, se reconduce, siempre al punto cero de partida. No da explicaciones, no se justifica, vive, es. Vagabundea a gran velocidad sin moverse, pero huye con delirante empeño de todas partes, hacia la nada de los abismos… qué mas da, nos dice.








***







No hay géneros menores sino obras o autores jibarizados.









***






Yerra y yerra cada vez, pero insiste e insiste, hasta que parece que acierta, y es entonces cuando descubre que ha acertado y que ha errado, que sigue errando porque ese acierto, que lo es, es otro acierto. Y de nuevo yerra y yerra…

***


Entre la causa y el efecto, la ignorancia de lo venidero no siempre anda totalmente justificada; sobre todo a nuestra edad, riquiña.






ELOTRO




***

No hay comentarios:

Publicar un comentario