jueves, 1 de septiembre de 2011

Hoy he visto siete Grecos…



-Ha sido un día agotador en el curro, pero vengo contenta. Faltó “Fendetestas”, ya sabes, el enano patizambo…

-…

- El que se casó en Soria… ¡el Wenceslao!... ¡joder!...¿no caes?... ¡el Vence…tío…el Vence!...

-…

-¡Mil veces te habré hablado de él!... para mi que cuando te cuento mis cosas no me haces ni puñetero caso… siempre hay que leerte la ficha completa, joder…

- Venga chati, no te pongas interesante…cuenta…anda…cuenta…

-Pues eso, llamó su mujer, “la Botero” a las 8 en punto: “fiebre alta, escalofríos y malestar general, que lo ha intentado, que ya sabemos como es de cabezón, pero no ha habido forma, estaba muy debilitado, se le aflojaban las rodillas; ni de pié se tenía.”(A través del iphone se escuchaba, de fondo, el rumor de las olas cántabras, tan tranquilas ellas.) “A ver si mañana está mejor y pasado se reincorpora. Ah, que dice “Lao” que lo siente y que os sea leve. Hasta el miércoles. Reparte besos por ahí.”
Tres días a partir del lunes, lo normal. Y claro con su puesto cerrado, la cola que se me ha formado ha sido el doble de larga, sin exagerar.
He visto desfilar, enmarcados por mi ventanilla: Siete Grecos, tres Riberas, doce Rubens, un Balthus, quince Meléndez, media docena de Sánchez Cotán, dos Castelaos, veintitantos Goyas y un Morandi; éste, extraordinario, de rasgos magníficos, muy delicado y sumido en esa atmósfera de serena ingravidez, como solo  el solterón de Bolonia conseguía. Al Morandi le he dicho: Vuelva usted mañana, porfa.

-…

- Cielo, ahora que lo pienso… ¿Morandi, pintó retratos?

- ¡Morandi!, ¿Quién coño es Morandi?

-…


ELOTRO

****************

No hay comentarios:

Publicar un comentario