Tú, Otro, mi caricatura, mi modelo, los dos. (Paul Valéry)

martes, 13 de septiembre de 2011

En la mesa de al lado



Quiero mudar de estilo y de razones.
Lope de Vega




-Es la segunda vez que miras el reloj. ¿Tienes prisa? ¿Has quedado?
-No, ¿yo? No, que va. No sé por qué. Debe ser un automatismo. Un tic, yo que sé.
-Bueno… tampoco tienes que justificarte, yo solo…
-No estoy justificándome. Me has preguntado y trato de responderte. A estas alturas no sé de qué piensas que tengo que justificarme contigo. Joder…no creo que tenga que darte explicaciones de nada…hace un montón de tiempo que…
-Frena, frena… que como de costumbre te estás embalando. Ni tú tienes que justificar nada ni yo te lo he pedido. ¿Vale?. Simplemente me ha parecido que mirabas el reloj insistentemente y he preguntado; de manera que si tienes que irte por la razón que sea, yo puedo entenderlo…pero eres tú quien ha llamado… no sé si lo recuerdas… y decías que era importante que nos viéramos y sin embargo ahora tengo la sensación de que nada más verme es como si ya te hubieses arrepentido.
-Joder tía, como siempre lo estás arreglando, su poquito de buena voluntad y su chorrito de gasolina para apagar el fuego… te pones a interpretar y sacar conclusiones y…
-Perdona, puedo estar equivocada, no te digo que no, pero me da esa sensación…es que yo ahora prefiero decir lo que siento directamente sin rodeos, sabes. Sacarlo, no dejarlo dentro…Callar no me sirvió de nada. Más bien al revés. ¿Recuerdas?
- ¡Pero bueno! Cualquiera diría que no has largao todo lo que te ha dado la gana y más…¡Joder con la mudita!…pues menudas homilías…
- No grites, por favor. Nos están mirando.
- ¡No estoy gritando! Es mi tono natural, lo sabes de sobra. Y si miran que miren. Me la suda. Yo no tengo que aparentar nada. A ti, como siempre, solo te importan las formas, nunca el fondo. Ni puto caso a lo que digo, lo que importa es si el volumen de decibelios supera las recomendaciones de la UE…¡Cojones!... Y ahora ya has conseguido que no sepa ni de qué coño estoy hablando… veo que conservas intacta tu habilidad para sacarme de quicio. Vamos a ver bonita…mira… no te digo que te calles, no malinterpretes, pero déjame que te conteste por lo menos a la mitad de lo que me estás vomitando…
- Por lo que yo recuerdo, guapito de cara, cuando tuve la suerte de conocerte, ya estabas irremediablemente fuera de quicio, o sea, completamente desquiciado. Por ese lado, y por otros que de momento me callo, las quejas a mamá. Te puedo conceder que tuviera la culpa de algunas cosas, pocas, pero de esa precisamente no. Y en lo de vomitar reconocerás que me ganas por goleada, por decirlo con tu querido argot futbolero.
- Bueno, vale, me rindo… ¿Me vas a escuchar?
- ¿Y ese sobre?
- Deja eso ahora, no me interrumpas, luego te cuento…
- Como quieras…
- ¿Puedo hablar… ?
- Pero abrevia, que ahora la que tiene prisa soy yo.
- ¿Prisa? …prisa por qué, qué pasa ahora, ¿volvemos a las andadas?...¡joder! que hemos quedado con una semana de antelación. ¿Tienes otros planes para esta noche? ¿Es posible que tengas otros putos planes para esta puta noche?
- Acabo de hacerlos, capullo. ¡Entérate! Ya no te soporto, ni a ti, ni a tu tono habitual, ese al que llamas natural. He acudido a tu llamada porque creí que...pero no hay manera… ¡Déjalo! Me largo.

ELOTRO


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