Hoy era día de
recreo. He dado un paseo hasta el Museo
del Prado. El Prado nunca falla, con una colección como la suya, y además hoy
se inauguraba para el público de a pie la expo: “La belleza encerrada, de Fra
Angelico a Fortuny”.
Las salas estaban
casi vacías, era mediodía y supongo que las masas turísticas estarían en la
cola del Reina, donde la expo-evento del histriónico memo catalán. Pues se
agradece. Las obras de la expo, todas de pequeño formato, están fechadas desde
el siglo XIV hasta fines del XIX. Todas pertenecen a los fondos del museo. La
calidad de la muestra es apabullante. Obras de, Campin, Gérard David, Fra
Angelico, Mantegna, Durero, Van der Weyden, El Bosco, Patinir, Brueghel, Il
Correggio… en fin por no cansar, terminando en Fortuny.
Destacaré en
principio una pieza absolutamente excepcional, un pequeño maniquí articulado
obra de ese genio llamado Alberto Durero. Uno de los artistas que mejor conocía
la anatomía humana y que más “inventos” produjo para facilitar la realización de
dibujos y pinturas… y también ideó un muñeco articulado que le permitía
estudiar y tantear en “vivo” todo tipo de posturas, contorsiones o escorzos… un
feliz encuentro inesperado con una auténtica maravilla.
Por hacer un somero
repaso señalaré algunas obras y autores:
“El paso de la Laguna Estigia ” de
Patinir, figuras, paisajes, infiernos, paraísos… un compendio extraordinario de
la mejor pintura en su vertiente imaginativa y en su exquisita composición y
técnica, lo que también vale para reseñar la ppresencia de varias obras de El
Bosco, “Extracción de la piedra de la locura” y “Mesa de los pecados
capitales”. Y podríamos añadir una obra de “seguidor”, una excelente escena
infernal, y concluir con una pregunta, ¿Es posible que las masas turísticas
sean tan rematadamente borregas para acudir en masa a ver ese bodrio de pintura
que les ofrece el papanatas catalán, teniendo a su alcance esta ingente
cantidad de obras maestras durante todo el año? La capacidad de manipulación de
los medios de comunicación, en esto del arte también, es flipante. Se topieza
uno con un “San Antonio abad en meditación” que parece un “Botero” tal cual,
bueno, mil veces mejor pintado, cosa no demasiado difícil ya que el “inflador”
colombiano, pintar pintar, lo que se dice pintar, no sabe.
Y hablando de no
saber, uno de mis pintores favoritos, El Greco, tampoco sabía la criatura
esculpir, su “Epimeteo” y “Pandora”, dan el pego vistos de frente, por detrás,
el desaguisado es monumental, nadie es perfecto. “La Última Cena” de Martín de
Heemskerck, parece ser que con ayuda de Rubens, es un dibujo con una
“composición” tan extraordinaria que, después de haber visto mil versiones de
la dichosa cena, se queda uno pasmado ante tan imaginativa versión. Del “Agnus
Dei” de Zurbarán, solo que ahí sigue, para el disfrute de todos. Como la
magnífica “La construcción de la
Torre de Babel” de Pieter Brueghel “El joven” o las maravillosas y surrealistas escenas de
David Teniers. Por decirlo todo, las obras en pequeño formato de Murillo, más
bien bocetos, no tienen mucha calidad, todo lo contrario que las obras que se
muestran de Gianbattista y Giandomenico Tiepolo. Y de Goya hay varias joyas,
pero señalaría ”La duquesa de Alba y su dueña” y “Los cómicos ambulantes”,
pequeños formatos y grandísimas obras de arte. Por fin, las encantadoras y
pintorescas pinturas de Fortuny y también varias obras muy interesantes de
Carlos de Haes, “Bosque de hayas en Alsasua”. Y Pinazo y Martín Rico…
ELOTRO
Dejo aquí un
enlace: http://www.museodelprado.es/exposiciones/info/en-el-museo/la-belleza-encerrada/exposicion/
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