“Crear una nueva cultura no significa sólo hacer individualmente descubrimientos «originales»; significa también, y especialmente difundir críticamente verdades ya descubiertas, «socializarlas», por así decir, y especialmente convertirlas en base de acciones vitales, en elemento de coordinación y de orden intelectual y moral.”

(Antonio Gramsci)

domingo, 22 de julio de 2018

22 julio / 2018





2018 / Diario

La ignorancia a sabiendas no preserva de la realidad.

Recuerdo haber leído en algún sitio aquello de que cuando un péndulo oscila tan hacia un lado, puede igualmente llegar tan lejos por el otro… y, vaya usted a saber por qué, al momento me han venido a la memoria algunos ex camaradas de, por decirlo así, acreditada ‘ideología pendular’. Acreditada por la práctica y el tiempo. 


Vaya por delante que a lo largo de mi  vida he decidido en muchas ocasiones y ante ciertas situaciones concretas que en mi acertada o errónea opinión así lo requerían, cambiar, intercambiar, trocar, permutar, evolucionar, innovar, pulir, renovar, distorsionar, revisar, diversificar, modificar, reformar, trasladar, emigrar, convertir, transformar, transmutar, alterar, variar o mudar de opinión o posición... porque ya se sabe que en el papel todo se ve muy bonito, muy fácil, pero es después en la práctica donde, en muchas ocasiones, salta a la vista la propia ceguera... siendo así que los marxistas no debemos olvidar 'que nada hay absoluto o consagrado para siempre, que en todo podemos ver lo que hay de perecedero, ese proceso ininterrumpido del aparecer y desaparecer, del movimiento...' 


Quede pues claro que servidora no pretende censurar la conducta de quienes, ex camaradas o no, han decidido con el transcurso del tiempo y a la vista de los hechos, cambiar de bando… o ‘cambiar de mente’, o ‘cambiar de mentalidad’, así en general… total, tampoco veo tanta diferencia entre el fanatismo bético y el fanatismo sevillista… o acaso, ¿el inconsciente manejaba objetos todavía ocultos e insospechados por la ‘supuesta’ conciencia de clase? ¿Fue eso lo que ocurrió con todos aquellos militantes de la ultraizquierda italiana de los años setenta, los llamados años de plomo de la izquierdista lucha armada y el terrorismo fascista promovido por la GLADIO de la OTAN, que en buena parte acabaron ‘militando’ y forrándose al servicio del mafioso Berlusconi unos pocos años después?

Por eso digo, concretando que es gerundio, que otra cosa es ('Cucos que ocultan sus huevos en el nido de otros') posicionarse, a las claras o de tapadillo, con los opresores y explotadores frente a los antiguos camaradas: oprimidos y explotados (porque lo que nadie, ni siquiera los peores, discute públicamente es que esa estructura esclavista y criminal de relaciones de producción del capitalismo sigue, en lo esencial: firme, imperturbable, invariable e incuestionable, que esto último es lo peor para las que la padecemos sin anestesia...).

Por lo tanto, ese cambio más o menos pendular de chaqueta, exige al menos una explicación, no confundir con una pueril justificación del concreto sujeto ‘pendulario’. Y pienso lo mismo, digo la conveniencia de una explicación seria y argumentada,  en el caso de los desertores. Y si ninguno de ellos se presta a darla o colaborar en la investigación, por vaya usted a saber qué sinrazones, a nosotros nos incumbe, en la medida de nuestras posibilidades, ‘establecerla’. Marx siempre abogó por ‘una crítica implacable de todo lo existente’ (y por cierto, puestos a 'revisar', ¿para cuando dejamos un análisis crítico e implacable de las vigentes formas organizativas -¡empezando por el PARTIDO!- desfasadas, anacrónicas, burocratizadas y, para colmo, tratadas y mimadas como  ¡¡¡revolucionarias!!! que,  por el contrario, han mostrado repetidamente en la práctica su auténtica naturaleza de estructuras de control y dominio al servicio de las enquistadas élites dirigentes que, de hecho y a la hora de la verdad, se muestran contrarrevolucionarias? Véase lo ocurrido con el PCE y CCOO, y salvando las distancias, con el PTE y CSUT, la ORT y SU, el MC, etc...). El pecado de los otros no disculpa la propia falta. Por la cuenta que nos trajo, nos trae y nos traerá.

En el caso de los ‘sorprendentes’ traidores y desertores, siempre nos inclinamos a atribuir (y así disolver) la culpa (no sólo de lo ya ha ocurrido sino sobre todo de lo que ocurrió mientras ‘compartían nuestra lucha o incluso la dirigían con nuestro amén’,  o pudo llegar a ocurrir con esos inquietantes elementos ahora desenmascarados, haya ocurrido o no de 'motu propio' el postrero desvelo), a las ‘especiales circunstancias’, pero como sostiene la psicología (incluida la antimarxista), no podría ‘estallar’ en nadie nada que no estuviera ya apreciablemente latente o palpablemente presente.

En este sentido acabo de leer sobre las torturas del tal Billy el Niño practicadas con especial saña a un militante de la LCR en la que se habla, de pasada y confusamente, sobre la puntual colaboración de un supuesto infiltrado de la policía en el PTE.

Y es entonces cuando una, que no ha borrado ‘las fotos’ de todo lo que ha dejado atrás, recuerda la vivencia que le contó una entrañable camarada de un inolvidable 23F que pasó quemando algunos papeles comprometedores  adornados con ‘apellidos y nombres, sexo y domicilio’, no precisamente de la bonita Badalona, que ‘altos responsables (¡escoria irresponsable!) clandestinos, incluso después de la legalización, del aparato del PTE’ (que por cierto con el transcurso del tiempo han hecho, al menos algunos que yo me sé, una meritoria y lucrativa carrera de explotador empresarial en el ‘revolucionario’ sector del juego, casinos, tragaperras, loterías y apuestas) habían olvidado vete tú a saber si a sabiendas (ya hemos citado las siempre sufridas y socorridas circunstancias: con el PTE Y CSUT ya disueltos por orden irrevocable del ministro franquista de la porra:  Rosón, a la que se sumó el amén cobarde y secreto -¡meses antes del 'público' día de autos!- de aquellos venerados mandamases: Eladio, Palazuelo, Nazario, Armenta, Aramburu y demás capos de la cúpula que todo lo cocinaba y decidía a espaldas de la ‘dócil, incondicional y acrítica militancia’, invocando el procedimiento sumarísimo del muy sacrosanto 'centralismo democrático': aquí mandan mis estalinistas cojones -es lo que pasa con las estructuras de poder verticales y blindadas- y al que no le guste ahí están las tinieblas exteriores con el cartelito estigmatizador al cuello…) en casa de una militante de base ‘de toda confianza y contrastada obediencia ciega’… que también, la verdad, tiene delito la cosa... aunque tampoco hay que ignorar lo que escribió aquél: '¿por qué morimos ahogados? Porque no prevenimos de lo seco.' 

‘Cualquiera que fuera la motivación, el resultado no podía ser otro que idealismo’.

Creo que lo he dicho con los mínimos datos necesarios. Háganme el favor de prestar atención, porque no me gusta repetir según qué cosas.

ELOTRO


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viernes, 20 de julio de 2018

20 julio / 2018



La vergüenza de Queipo en la Basílica
Isidoro Moreno Navarro



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El establishment estadounidense ante la cumbre de Helsinki
Manlio Dinucci


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2018 / Diario

Revista de la prensa del corazón y los bolsillos de los golfillos...

Luis García Montero: “Quitarse esa tontería de que 'la misma mierda es' el PP y el PSOE, porque es mentira y nos desconecta de la gente que se levanta todos los días a trabajar".


-Luis García Montero es poeta de los que no se levantan todos los días a trabajar según confesión propia, marido de Almudena Grandes y nuevo director del Instituto Cervantes (92.000 € anuales). Lo que no consiga Almu…

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Lenin lee a Marx: EL VALOR
(fragmentos)

“La mercancía es, en primer lugar, una cosa que satisface una determinada necesidad humana y, en segundo lugar, una cosa que se cambia por otra. La utilidad de una cosa hace de ella un valor de uso. El valor de cambio (o, sencillamente el valor) es, ante todo, la relación o proporción en que se cambia cierto número de valores de uso de una clase por un determinado número de valores de uso de otra clase.”


“¿Qué es lo que tienen de común esos diversos objetos, que constantemente son equiparados entre sí en determinado sistema de relaciones sociales? Tienen de común el que todos ellos son productos del trabajo.”


“Al equiparar unos con otros, en el cambio, sus diversos productos, lo que hacen los hombres es equiparar entre sí sus diversos trabajos como modalidades del trabajo humano. No lo saben, pero lo hacen." El valor es, como dijo un viejo economista, una relación entre dos personas; pero debió añadir simplemente: relación encubierta por una envoltura material.”

"Como valores, las mercancías no son más que cantidades determinadas de tiempo de trabajo coagulado."


“Después de analizar en detalle el doble carácter del trabajo materializado en las mercancías, Marx pasa al análisis de la forma del valor y del dinero. Con ello se propone, fundamentalmente, investigar el origen de la forma monetaria del valor, estudiar el proceso histórico de desenvolvimiento del cambio, comenzando por las operaciones sueltas y fortuitas de trueque ("forma simple, suelta o fortuita del valor", en que una cantidad de mercancía es cambiada por otra) hasta remontarse a la forma universal del valor, en que mercancías diferentes se cambian por una mercancía concreta, siempre la misma, y llegar a la forma monetaria del valor, en que la función de esta mercancía, o sea, la función de equivalente universal, la desempeña el oro. El dinero, producto supremo del desarrollo del cambio y de la producción de mercancías, disfraza y oculta el carácter social de los trabajos privados, la concatenación social existente entre los diversos productores unidos por el mercado.”


“El dinero presupone cierto nivel del cambio de mercancías. Las diversas formas del dinero -- simple equivalente de mercancías o medio de circulación, medio de pago, de atesoramiento y dinero mundial -- señalan, según el distinto volumen y predominio relativo de tal o cual función, fases muy distintas del proceso social de producción" (El Capital, I).  ”


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