Tú, Otro, mi caricatura, mi modelo, los dos. (Paul Valéry)

jueves, 16 de abril de 2015

EN PAUSA






ELOTRO se ha colocao de vigilante de sala en un museo. ELOTRO, el blog, ha decidido tomarse un periodo de descanso.

Salud y República.


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lunes, 13 de abril de 2015

EDIPO, y los dioses que se las saben todas.






EDIPO, y los dioses que se las saben todas.


EDIPO
Una gran distancia ya nos separa. Detrás no hay nada, delante nada. No debemos de tener prisa. Tampoco en saber respecto de qué o de quienes equidistamos. ¡Qué lejos de todo! Conviene hijas mías que igual que los de aquí hagamos. Creo que hay hueco, que podemos, ea, quedarnos. Lo importante es culminar con éxito. Acampar no significa darse por vencido. Los dioses sabrán.

ANTÍGONA
No desaparecen las nubes negras de nuestro horizonte vital. ¿Los dioses sabrán?

EDIPO
No intentemos luchar con la necesidad. De eso, guardémonos bien. Para aprender vivimos, de los que van, de los que vienen. Sin conocimiento no conviene hablar. Del saber depende la prudencia en las acciones. Y aún así, y bien que lo padecemos, de los males nadie está al abrigo. Los dioses sabrán.

ANTÍGONA
Padre, de aquel nutrido coro que se ve a lo lejos se singulariza quien parece el corifeo, que va tocado con un enorme pétaso cuya ala cubre parte de su rostro. A nuestro encuentro acude raudo y decidido. ¿Otro aguijón?

EDIPO
En escuchar sus palabras, ¿qué daño hay? Se nos profetizó que el destino no se equivoca. Desconocemos destino. Los dioses sabrán.





CORIFEO-HERALDO
Qué quienes somos, de dónde venimos, qué buscamos en esta tierra que no es la nuestra.

EDIPO
Nadie lejos nada. Los dioses sabrán.

CORIFEO-HERALDO
Que, lapidario cieguito, empecemos de nuevo y de buenas. Que quiere escuchar de nuestros labios nuestra historia. Que palabras de peso nos preceden. Que muchas noticias de los caminantes suelen ir aquí y allí. Que de lo que se oye vario e incesante, quiere oír verdad. Que hablar verdad traerá cuenta a los extraños. Que si no, ¡largo! Que si sí es hora de empezar. Que dime para que lo sepa, ea, y hacedlo de prisa. Que debo presto informar a mi señor.

EDIPO
Sea como os es grato y a vuestro señor: Pobres errabundos somos, condenados al destierro, al alejamiento de los nuestros y  de la que fue nuestra infortunada morada. Como bien puede conjeturarse, oigo de éstas, que ven por mí, pido poco y menos obtengo aún y este poco me basta; y así juntos padecemos sin delito cometido…





CORIFEO-HERALDO
Ocupaste lecho de nombre maldito, se dice que dicen…

EDIPO
¡No averigües ni busques más!, diciendo crueles palabras en tono dulce, me estrechaban los mismos conjurados que en otro tiempo adulaban, y que en la sombra supe, tarde, ahora arteramente me acusan. Busqué y averigüe. Ni la que me parió ni yo sabíamos. Cuando supe, comprendí que no podíamos saber. Los dioses sabrán.

Las traiciones no se ven como se ven los incendios. Supuestos fieles servidores armados de falsa lengua y afilado lenguaje, calculando ventaja dejaron caer sus caretas y  me acusaron  de conocer y ocultar que ni me había engendrado el que creía mi padre ni concebido la que creía mi madre…




CORIFEO-HERALDO
Que a más a más parricidio cometiste, dicen que dicen…

EDIPO
Nada tuvo que ver conmigo. También demasiado tarde tuve cumplida noticia de haber dado muerte -los dioses saben que no sin motivo y por la parte contraria sobrados merecimientos-, a mi propio padre, sin sospecha, empero, de qué tipo de sangre allí se vertía. ¿Cómo voy a ser yo un criminal por naturaleza si sólo devolví el mal recibido? Para unos en seguida y para otros más tarde, se cambia la blandura en aspereza. Los dioses sabrán.

Y las cuestas todas se empinan… los desleales conspiradores persiguen, acorralan, hieren, cazan como una traílla de perros. Mi madre, la que  me dio a luz y yo no lo sabía ni ella tampoco y luego hijos para su propia deshonra, supo, y con la soga se dio fin. Y sobre mi madre y madre de mis hijos no diré más. ¡Ah, ah, terrible de ver y terrible de oír! Todo lo que se puede medir pasa, todo lo que se puede contar tiene un término. En este lugar que furioso late en mi pecho  morará siempre mi espíritu vengador. ¡Ay, triste suerte la mía! Y, ¡oh, dioses!, qué benéfica para los taimados urdidores que valiéndose de sucias tretas y extrema vileza han usurpado mi trono, infames entre los infames. Mas parece costumbre que el ciego guía al vidente, con cínica desvergüenza y despótico talante. Ares, el dios de la guerra, y la violencia ciega y brutal, al que se sabe adornan la delicadeza y una más que eficiente energía, sabrá.




CORIFEO-HERALDO
Que aún piensa que también sin un Dios podría comprender esto cualquiera con entendimiento. Que de vacío no llegamos, bien sabe esto. Y que lo hará saber. Que de poco regresará. Que mientras, abstente.


ANTÍGONA
Retirose sin volver la cabeza. Y ya le escolta el coro. ¿El verde traiciona?

EDIPO
Hijas mías, mientras el hombre del sombrero va y vuelve, sabed que abrevié el relato adrede,  no es suma de palabras, no son palabras vanas. Por fortuna, no andamos en necesidad de gastar la muy manoseada divisa sofística: hacer más fuerte el argumento más débil. Por ahí bien saben los sabios dioses que vamos servidos, por no decir sobraos… y si no al tiempo y al precio del diván. Es diferente hablar mucho y hablar con oportunidad. No era su señor, y el heraldo exudaba apremio. No pronuncié juramento alguno, como acostumbra al caso el bribón. Espero que lo anotara en beneficio y proclama de nobleza. Aún así, nuestra exánime fortuna anda en las rudimentarias manos del presuroso traductor-traidor. Atenea, la de ojos de lechuza sabrá.

 ANTÍGONA
Padre, a las doce se avista una gran comitiva. Va encabezada por el que debe ser señor de estas tierras, que cabalga enjaezado potro etneo. Ya se acerca… va fuertemente escoltado… no alcanzo a ver sus rasgos  con nitidez pero… si no fuera una bobada… yo juraría por todos los dioses que tiene un gran parecido… o al menos una semejanza… no sé… con… con… el heraldo-corifeo que antes nos visitó... pero… y ahora qué hacen? qué hostias? pero adónde………………………………………………………………………

EDIPO
Qué ocurre… por qué callas, hija mía?

ANTÍGONA
Nada comprendo padre, es como si fuésemos transparentes, como si no existiéramos, la comitiva nos ignora y  pasa de largo… sólo el gran señor a caballo parece dirigir hacia nosotros unas palabras a voz en grito… pero… ¿Los dioses sabrán?


EDIPO
¿Oís lo que dice?

ANTÍGONA
No padre, lo siento, no puedo interpretar palabra alguna… nada, ningún mensaje… solo creo entender el gesto que acompaña sus palabras… algo así como un gesto de aprobación…  o mejor de acogida… pero no puedo estar segura… si digo verdad no lo sé… no lo sé… mejor no descifrar…  y ya se alejan y los envuelve el polvo… allende, tormenta de arena, desaparecen… no sé… no sé… ¿Los dioses sabrán?




EDIPO
Los dioses sabrán… ¡nada que no sepamos!… cae la noche? ¡Ay de mí, ay! Guardad hijas mías este momento y no lo confundáis con un anticipo… ¡Los dioses perros son!

ANTÍGONA
Los dioses hacen aún mayor el silencio que nos cerca…

(CORO)
Ea, se acabó.


ELOTROEDIPO


(Nota que se pretende aclaratoria:
Se dice de la hermana de ANTÍGONA que al parecer hablaba poco, aquí, como se puede comprobar, nada.)



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viernes, 10 de abril de 2015

la manduca propagandística...




El color del cristal con que miramos esta pintado en comandita por: las tradiciones, las instituciones y las ideologías culturales y artísticas dominantes. (ELOTRO)


Como cada mañana enciendo el ordenador y paseo la vista por los periódicos digitales. Hoy, 6 de abril de 2015, la cosa va de bajada ¡histórica! del paro y, además, subida de la afiliación a la Seguridad Social, el notición figura destacado en la portada de El País y eldiario.es, y en las radios y las televisiones. A renglón seguido, lo veo en Twitter, aparece Rajoy en las radios y televisiones entrevistado en La Moncloa: “No haré cambios, estoy satisfecho de cómo están funcionando las cosas”. Recordemos que estamos en vísperas electorales.

Y recordemos aquello de Raymond Williams: “El juicio moral se encuentra en la selección y la disposición”.

Entre los muchos oficios ejercidos por quien esto escribe estuvo el de diseñador-maquetista de algunas publicaciones de prensa. Allí aprendí que el auténtico editorial –la opinión de la propiedad- consiste en la “selección y disposición” de lo que podríamos llamar la manduca propagandística. A veces conviene volver sobre las propias huellas, mirada retrospectiva que aún puede iluminar…

Por otra parte y para decirlo todo, añadiremos que, un tiempo después, en la misma prensa, no en la radio y la tv., se matiza el falseamiento del asunto. Se nos dice, ya en letra pequeña y en un rincón oscuro, que, el crecimiento de la contratación y la afiliación se debe mayoritariamente a contratos temporales, y que a pesar de todo, tanto las cifras del paro como las de afiliación siguen muy por encima y por debajo, de las que se encontró Rajoy cuando llegó hace cuatro años a La Moncloa. Pero en este caso, ¡qué casualidad! No aportan cifras, ni cuestionan la validez de las reformas laborales, abaratamientos de despidos, eres, ertes... En fin, ese material se encuentra dado de antemano en la realidad, sólo que oculto, más bien sepultado, en nuestra memoria… una mirada retrospectiva a las hemerotecas (sí, ya lo sé, que pereza!) puede arrojar luz sobre la manera que tiene el poder de “fabricar conocimiento” y, por tanto, de educar(nos).

ELOTRO


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martes, 7 de abril de 2015

“Timbuktu”




“Los espectadores de cine, como los avestruces, son animales realistas, sólo creen lo que ven”, dicen que dijo  Godard. Pues ésta avestruz no se cree la película “Timbuktu” (Tombuctú) dirigida por Abderrahmane Sissako, y no se la cree porque sólo podemos ver que los yihadistas, gente malota armada hasta los dientes que lapida a hombres y mujeres que “viven en pecado”, prohíbe jugar al futbol y la música, obliga a las mujeres para cubrirse hasta el último centímetro de piel  a usar calcetines y guantes… en fin, les hace la vida imposible, cuando no los mata directamente, allí en Mali, Mauritania, el Sahel… Pero nada se nos cuenta sobre quienes son estos islamistas radicales y fanáticos asesinos más allá de su intolerancia religiosa, de dónde proceden o quienes los han reclutado y seleccionado, instruido, o cómo se han podido hacer los amos de la región, quien les financia el arsenal (Kaláshnikov a punta pala) y les permite o les facilita su expansionismo criminal… y con qué inconfesable objetivo “geopolítico” ("La criminalidad ineficiente y puramente egoísta que ha envuelto la obra civilizadora en África", escribió Conrad)… sólo se nos muestra el fracaso, la frustración y la resignación  (es decir, el componente individual y psicológico, pero ni una sola pincelada de la esfera social o del entramado sociológico y sus tensiones, las razones del "consentimiento" o la posible resistencia colectiva latente o incipiente) de un pueblo trágicamente sometido a la barbarie… como la aterrorizada gacela que abre y cierra la cinta en su angustiosa y desesperada huida.

En definitiva, el cine, como la literatura, es sólo un modo de leer o ver la realidad, y aquí parece evidente que se nos escamotea una buena parte de “lo real” (problemas de alcance entre lo explícito –digamos significante- y lo implícito –digamos significado-), y eso, intencionado o no, no ayuda a comprender. No digo que la película no refleje o reproduzca la realidad, digo que nos la muestra limitada, mutilada, a todas luces incompleta y, por tanto, inaprensible.

En fin, película de registros cuando menos confusos (en las formas y en las sustancias) por no decir turbios y de muy bajo interés cinematográfico. A mi parecer.

ELOTRO



“El juicio moral se encuentra en la selección y la disposición”.

(Raymond Williams)


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sábado, 4 de abril de 2015

Permeable/ Refractario





Trataba de reconstruir su vida en el interior de los textos que leía. Babear. Escribir para liberar la mente de la servidumbre de la mente. Premeditación. Obstinarse en el servilismo como arma infalible. Gargajo. El enredo se espesa: “Polvos”, una obra en tres orgasmos. Chisme. Internarse en las profundas regiones míticas, donde todo ocurre bajo luz cruel. Vendimia. Calma que agita y se prolonga hasta desconocidas regiones de uno mismo. Vomitar. Signos internos de envilecimiento que no ayudan a descifrar el enigma, aunque no haya enigma. Salvarse. Del mal por el propio mal, que huele a sudor y a semen, que sabe a sangre. Postergar. Se acabaron las suposiciones, semejante lenguaje no se escribe. Contrahecho. Escribir sobre el mundo, fuera del mundo. Descoyuntado.   Releer reescrituras. Aislamiento. Desajustes con la realidad en directo, y con la ficción elíptica. Verdad. ¿para quién? Tejer. Y destejer una vez y otra. Aparentemente. No existe contienda. Clase.  Aguas y ronqueras nocturnas. Orinal. Hondamente escondido en lo hondo del cesto de la colada. Incesto. Avaricia de las emociones. Cabalgar. Jaca gonorreica admirable en la segunda mejor cama, sin llegar a la idolatría. Secreto. Ninguno para sus adeptos del muelle. Sade. Relaciones de dominación material, después, si eso: discursiva. Malentendido. Se enciende y se apaga receptor a cada momento caprichosamente. Público. Foso que separa del escenario, sí, y de la tramoya, sí también. Interrupción. En exceso. Didactismo. Sublime pero infecundo, relucir un instante; luego volver a caer en el vacío. Recreativo. Va a ser que no. Fragmentador. De tiempos vividos intensamente, se puede decir. Escondido. De sí mismo. Mujer. De estarse en casa. Es. Su suprema creación. Horror. Contemplación. Intervención. Real en lo real. Invisibilizar. Lo visible, ¿quién educa al educador? ¿quién provee? Desbaratar. Lo producido, lo sostenido. Sustraerse. De lo que muere, de lo que perdura, de las expectativas, de las exigencias a satisfacer. Encarnar. Uno y otro, y otro, y otro… Papel. El aparato sí posee. Partido. En tablas. Desmemoria. Como una noria. Parada. Convertirse en ganglio, del pensamiento, de la acción. Gramática. Retorcida. Vasallaje. Brutal estímulo de las necesidades fisiológicas. Permeable. Civilizados: bárbaros sin barnizar. Rascar. Liberarse de las incrustaciones. Lastre. Refractario. Eje. Girar las palabras enlazadas. Taumaturgia.


ELOTRO. Yo.



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